Quienes Somos

Somos la Iglesia Evangélica Emanuel, ubicada en Ciudad Jardín, Lomas del Palomar. En el partido de Tres de Febrero, Buenos Aires, República Argentina.

Pertenecemos a la UAD (Unión de las Asambleas de Dios),organización evangélica de amplia trayectoria y de las más antiguas del país.

Pertenecemos a A.C.I.E.R.A., (Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina).

Nuestros pastores son José y Mónica Moretto

Creemos
  • En la Biblia como la única y verdadera fuente de revelación. Regla infalible de Fe y conducta.
  • En Jesucristo nacido de la virgen María y concebido por obra y gracia del Espíritu Santo.
  • En la Trinidad, Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo.
  • En el perdón de los pecados por medio de Jesucristo y su sangre redentora.
  • En la salvación por Gracia por medio de la Fe.
  • En la Iglesia, la compañía de todos los redimidos por Jesucristo que creen y practican las enseñanzas del evangelio.
  • En la segunda venida de nuestro Señor Jesucristo en Gloria.
Visión 
  • Es el sueño de un lugar en donde los heridos, los deprimidos, los frustrados y los confundidos puedan encontrar amor, aceptación, ayuda, esperanza, perdón, guía y aliento.
  • Es el sueño de comunicar las Buenas Nuevas de Jesucristo a los residentes de la ciudad.
  • Es el sueño de darle la bienvenida integrándolos a la comunión de la familia de nuestra iglesia, amando, aprendiendo, riendo y viviendo unidos en armonía.
  • Es el sueño de guiar a las personas a la madurez espiritual a través de estudios bíblicos, de grupos pequeños y retiros.
  • Es el sueño de preparar cada creyente para un ministerio significativo ayudándole a descubrir los dones y talentos que Dios le ha dado.
  • Es el sueño de enviar misioneros y obreros, dotando a cada miembro con la autoridad para tener una misión personal en este mundo.
  • Es el sueño de construir una capilla en Ciudad Jardín. Con dependencias hermosas pero sencillas que incluyan un lugar para el culto, un centro de consejería y oración, también un predio para ministrar a la persona en su totalidad, espiritual, emocional, física y socialmente, en medio de un paisaje tranquilo, con árboles y flores, que resulte inspirador.